*

Esos sueños que hacen reflexionar…

happy

 

¡Escucha, aguarda, detente!

¿Qué confuso laberinto es éste,

donde no puede hallar la razón el hilo?

Mi honor es el agraviado, poderoso el enemigo

Son versos pertenecientes a La vida es Sueño de Calderón de la Barca, son dichos por el personaje de Clotaldo, y reflejan la incertidumbre que se siente cuando te sientes incomprendido, cuando hablando de forma clara, te rechazan sin motivos. Y digo sin motivos porque los motivos no existen, y este es el principal problema de la sociedad actual, que siempre busca motivos, condiciones, justificación de su comportamiento, “y así nadie es malo”.

Estos versos, escritos en el primer cuarto del siglo XVII, bien pudiera haberlos escrito alguien de hoy, cualquiera que a lo largo de su vida se ha sentido apartado, excluido por la sociedad. El problema es que a lo largo de los siglos se ha planteado una comprensión errónea sobre la normalidad, y es que la normalidad somos todos. Pero este comportamiento es lo que se llama estigma, o la creencia de que algunos son diferentes por ser como son (y no pongo ejemplos porque no sé cómo es la gente, yo nos veo a todos iguales). Es por esto que existe un sentimiento de lucha, de ganas por terminar con esta actitud.

Pero yo, al igual que Calderón de la Barca y que Martin Luther King, tengo un sueño. Sueño con el día en que la palabra lucha ya no exista en el diccionario, porque todo este superado y la vida de todos transcurra a través de la misma línea blanca. Sueño con el día en que se valore a cada uno por sus habilidades, porque todos tenemos algo que aportar, todos somos distintos y por tanto todos formamos parte del nuevo término acuñado “capacidades diferentes”. Sueño con el momento en que nadie tenga que escribir un post como este, ni nos tengamos que plantear la integración, porque ya esté implícito en la sociedad.

Comparto el famoso discurso del hombre que se atrevió a proclamar la libertad pidiendo terminar con un estigma social. Martin Luther King pronunció las palabras mágicas “I have a dream” (Tengo un sueño).

Es curioso, que en esta edad contemporánea, tan avanzados que somos para construir edificios a prueba de catástrofes climáticas, últimas tecnologías, robots que monitorizan todo, ponemos a prueba nuestra inteligencia hasta límites impresionantes etc, no usemos nuestro valor como personas y sigamos estancados en cuánto a valores morales. Pero por lo menos un pedacito del planeta se ha dado cuenta de que esto está pasando y estoy segura de que lo vamos a cambiar.

Y repito, el sentimiento de lucha se terminará porque, en realidad, aquellas sociedades que tienen que luchar porque esto suceda, por forzar situaciones, son sociedades que carecen de la suficiente madurez como para aceptar sin dudas, sin temores, sin reservas, sin rechazo a los demás, a nuestros colegas de trabajo, a nuestros vecinos. Y esto solo se consigue desde abajo, desde casa a la hora del desayuno, a la hora de comer, en las universidades, identificando y denunciando a todos aquellos elementos distorsionadores que existen en la sociedad que nos rodea que, aparentemente, promueven grandes valores morales. Estos elementos, como decía Clotaldo agravian el honor de los demás, ejercen su poder a través de la amenaza, generan confusión y promueven la sinrazón.

No todo el mundo entiende que la diversidad es símbolo de riqueza, pero cuando este valor forme parte de nuestras vidas sin planteamientos, ni dudas, ni condiciones, ni justificaciones, ya no habrá que entender nada, porque no habrá nada que explicar. El pasado quedará bajo candado en la más alta torre y los sueños, serán sueños cumplidos.

Por último, comparto la canción, también titulada “I have a dream” (Tengo un sueño) de la película de género musical Mamma mia, la cual versa así:

Tengo un sueño, una fantasía
Para ayudarme a atravesar la realidad.
Y mi destino hace que valga la pena la espera,
Empujando a través de la oscuridad, incluso millas

 

Miriam RV

 

Leave A Comment