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Jumping Talent: la experiencia de nuestros ganadores

¿Te imaginas 96 talentos juntos? Pues eso es lo que sucedió el pasado jueves 7 de abril en la Universidad San Pablo CEU de Madrid, donde se celebró la final del Jumping Talent. Conocimos a 96 jóvenes universitarios con ganas de mostrar su talento y sus habilidades. Y entre estos 96 chicos y chicas, cuatro de ellos son jóvenes con discapacidad seleccionados por Fundación Universia, que participa en el evento del talento universitario por segundo año consecutivo. Estos jóvenes llegaron a la final compartiendo las mismas inquietudes con el resto de sus compañeros: ganas, ilusión y esfuerzo.

Hoy, en el blog queremos conocer un poco las experiencias vividas y compartidas por algunos de estos cuatro jóvenes. Hablamos con Ana Rubio y con Fernando Masiá y nos cuentan cómo han vivido la experiencia del Jumping Talent, qué experiencias les ha aportado, cómo lo han vivido y cómo quieren orientar su futuro profesional a partir de esta experiencia.

El deporte y el talento van de la mano

Ana Rubio “La verdad es que me apunté al Jumping Talent creyendo que se trataba de un proceso de selección más. Sin duda, no sabía lo que me esperaba.”

Ana es una chica que estudia ADE Bilingüe en la Universidad de Navarra y además es deportista de élite. Participó en los Juegos Paralímpicos de Pekín 2008 en el equipo de natación. Todos sabemos que los deportistas desarrollan un espíritu de esfuerzo, ilusión y constancia que, en el caso de Ana, lo consigue trasladar a todos los ámbitos de su vida. Además, a su experiencia como deportista profesional se suman sus estancias en el extranjero, que le han aportado una visión amplia de su futuro.

Ella define su experiencia en el evento así: “El pasado jueves participé en la final del evento Jumping Talent, donde disfruté desde las 8 de la mañana hasta las 8 de la tarde. Me lo pasé fenomenal y me reí muchísimo con todas las actividades, olvidándome de los nervios. Además, conocí a 95 personas de diferentes perfiles, pero todas con muchísimo potencial y talento, que se convirtieron en mis compañeros. Competí contra ellos, pero también participé con ellos, pudiendo aprender un poquito de todos en las actividades por equipos. Aun así, lo que destaco de la experiencia es la oportunidad de poder conocer a las empresas mediante los representantes de RRHH de una forma mucho más natural y dinámica que en cualquier entrevista.”

Su ilusión la recalca con sus expectativas de futuro profesional: “Estoy a punto de terminar el grado de ADE internacional y mi ilusión es poder dedicarme al marketing en cualquiera de las 12 empresas que conocí de primera mano en el Jumping Talent.”

La experiencia en el extranjero impulsa el talento

Fernando Masiá “Ha sido para mi todo un honor poder formar parte de los 96 finalistas tan talentosos en este evento. Es increíble la labor que hace Universia ayudando a los estudiantes a entrar en contacto con empresas de semejante categoría. Espero que podamos ver cada vez más eventos como el de jumping talent  que evitan que estudiantes con tanto talento se queden sin el trabajo que se merecen.”

Fernando es un joven que también estudia ADE Bilingüe en la Universidad de Navarra, al igual que Ana. Es un chico con inquietudes que ha vivido varias experiencias en el extranjero que le han aportado muchas vivencias. Además, este joven de 23 años, también ha formado parte del programa ‘Creciendo Juntos’, de Fundación Universia y KPMG, donde encontró la oportunidad de hacer unas prácticas en KPMG en Barcelona, de las que asegura que “así es como uno puede aprender y contribuir con su granito de arena.”

Fernando se refiere a su paso por Jumping Talent como una oportunidad de orientar el futuro profesional y además de conocer personas con las mismas inquietudes. “Ha sido una experiencia increíble de la que me llevo buenos amigos, contactos con empresas y sobretodo muy buenos recuerdos. El entusiasmo y  las ganas de aprender se palpan en el ambiente. Todo estudiante lleva consigo una historia llena de experiencias, aprendizajes, inquietudes que tienen un gran valor cuando se comparten con los demás. A mí en especial me ha ayudado a obtener distintas perspectivas sobre cómo enfocar mi futuro. Es posible que debido a mi enfermedad haya perdido el 75% del campo visual y un 80% de la escucha pero lo que jamás he perdido son mis ganas de aprender y contribuir en esta sociedad, sentimiento que comparto al 100% con los otros 95 finalistas.”

Estos dos jóvenes finalistas del evento están de acuerdo en que es una experiencia de la que se aprende el valor del esfuerzo y del compañerismo, porque el mejor trabajo se hace en equipo.

 

Miriam RV

 

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